Insomnio
Por Jesús Chávez Marín
Foto: Pedro Chacón
- El insomnio
El sueño se espanta y cae
en el pantano del insomnio, se hunden
las imágenes del día.
El ruido de mis pasos te despierta.
Luego de tantos años juntos
el odio ha caído como sombra;
es el polvo que ha ido cubriendo
aquel antiguo amor que nos tuvimos.
Esta culpa me da risa
y no es mi culpa.
Tal vez lo sea de la muerte aplazada
por este velo de noches, roto en el insomnio.
No quiero ni pensar en el terror
de irte perdiendo cada noche,
de que la familia que habíamos construido
con el amor y el trabajo
estalle en esta aurora desdichada y negra.
En las promesas de las bodas
se decía que en la salud y en la enfermedad
el amor sería eterno y misericordioso.
Pero al insomne nadie lo compadece,
el odio va cayendo como polvo.
de los días felices, que de noche se olvidan.
Adiós, amada, ya me voy de nuestra casa;
temo más a tu desprecio que a la muerte.
Esta mañana la muerte se asoma, como un consuelo.
Y también este drama sin sabor ni gracia.
Agosto 2010
- El show
Había una vez un actor malencarado que escribía poemitas malos pero tiernos. Por su aspecto triunfó en el cine haciendo papeles de maldito y le publicaron un pequeño libro cuyo título es Bala por mí el cordero que me olvida. Aprovechó su fama de actor feo para hacer una gira de lecturas por toda la república; nadie lo leyó, pero los foros de cada lugar estaban repletos de curiosos y de gente, digamos, culta.


