Mensajes de Whatsap
Por Jesús Chávez Marín
- Mensajes de Whatsap
No te detengas, escríbeme
aunque sean las cuatro de la madrugada.
Mañana temprano, o algún día futuro
la botella que echaste al mar del internet
llegará a mi orilla y estaré feliz
de que te hayas acordado
de mí.
Las tormentas son irregulares,
tal vez me escribiste desde algún bar a deshoras,
o despertaste en pleno insomnio a hora tan temprana
y no tuviste a nadie más con quién hablar.
Quizá vas llegando de algún viaje
o yéndote de la ciudad para escapar del hastío.
No importa. Me alegra enterarme de que sabes
que estoy aquí para escuchar, para leerte.
Y que siempre estaré, a pesar de los años
que pasaron ya desde que te fuiste, sombría y esperanzada.
Pensaba yo que nada más los hombres
escribíamos en la desesperación de las copas
o en las madrugadas frágiles de insomnio;
pero ahora veo que también las mujeres,
al menos tú, la única que importa.
Recibir este mensaje me señala como elegido
aunque mañana esto quizá se te olvide,
o tal vez un poco avergonzada estés borrando el texto.
Pero como ya lo habías mandado
habrá de quedarse en el registro del aire
y en el cofre de la memoria donde guardo
tus palabras, estas y las de antes, mi fabuloso tesoro.
- Le voy a poner a este texto un título tipo JMGG, algo así como Crónica de nuestro amor interminable, o ilusión de la eternidad
Hojas escritas caen de mis manos,
vuelan doradas de tanta resolana.
En muchas de ellas redacté con cuidado
nuestra historia juntos: Veintitres años
de hojas
tapizan el valle por donde ahora caminas,
tan serena.

Foto: Pedro Chacón

